sábado, 6 de diciembre de 2014

La violencia de genero en el mundo del cómic de superheroes

Dije que esta vez sí que procuraba mantener el blog con la regularidad semanal y lo mantengo esta de nuevo. A ver si sigo así dos semanas mas y rompo el record de regularidad y luego puedo volver a dejarlo un mes o dos ¿Eh? Nah,

La semana pasada, mas concretamente el 25 de Noviembre, fue el Día Contra la Violencia de Genero. A día de hoy es un problema terrible que sigue desgraciadamente implantado en la sociedad y que hay que luchar para que se erradicando. En la cultura popular también podríamos decir que hay violencia de genero, en el sentido de como por ejemplo, directores de cine o escritores le dan a la mujer en sus obras, Y el cómic de superheroes tampoco es una excepción.

Desde los años 70 se ha hecho desgraciadamente común recurrir a la muerte de la novia del heroe. Este recurso tiene dos finalidades, por un lado el hacer sufrir al héroe con una de las mas trágicas adversidades para luego demostrar que puede superar hasta eso y acabar pasando pagina. Por otro lado tiene una finalidad comercial y mercantilista, ya que este tipo de recursos se suele avisar con meses de antelación para hacer subir considerablemente las ventas del cómic en cuestión. ¿Pero cuando empezó a darse este recurso?

Si bien la muerte de la novia del héroe en el cómic superheroico ya tuvo un precedente con Namor a principios de los 70, fue justo en el año 72 y en esa misma editorial, Marvel, la que crearía la historia mas controvertida y mas destacada de toda esa decada, "La Noche que Murió Gwen Stacy", la cual por entonces era el gran amor de Peter Parker, Spider-Man. La idea fue del dibujante habitual del personaje, John Romita (pese a que luego quien dibujase la historia seria su sustituto, Gil Kane, aunque Romita le entintase) y a su vez le pidieron permiso a Stan Lee, creador del personaje el cual acepto. La idea no era hacer sufrir a Spider-Man sino que los autores vieron que considerando que Peter Parker era un personaje en constante evolución vieron que el personaje estaba establecido: Con un trabajo, a punto de graduarse, con novia y piso... Poco le quedaba al trepamuros para casarse y establecerse y igual los últimos cinco años de Spider-Man fueron tiempos de pocas preocupaciones, se decidió hacer algo drástico y fue la muerte de su novia, Gwen Stacy, a manos de su peor enemigo, Norman Osborn, el Duende Verde. Las causas de la muerte aun a día de hoy son completamente ambiguas ya que hay varias posibilidades: O que el villano la matase antes de tirarla por un puente, que muriese por el shock de la caída (que es lo que dice el villano) o que Spider-Man accidentalmente le rompiese el cuello con una de sus redes para evitar que se cayese.

Cuando el numero salio a las ventas, escrito por el nuevo escritor de The Amazing Spider-Man después de Stan Lee, el jovencisimo Gerry Conway (19 años), fue un shock colectivo. En una década sin Internet y sin prensa especializada del cómic se armo el revuelo con las cartas de los lectores que clamaban venganza. Y es que a día de hoy el impacto puede no ser tanto pero en aquella época haber matado a Gwen Stacy era como haber matado a Lois Lane, la novia de Superman y se consideraba inconcebible que el villano lograse matar a la novia del héroe. Stan Lee se acabaría lavando las manos del tema (pero de buen rollo, ya que los otros autores de la editorial entendían su forma de ser). Lo que quedaba claro era una cosa, el villano no se podía ir de rositas y el Duende Verde tenía que morir como venganza y eso fue lo que ocurrió.



Esta fue la primera muerte recalcable de la novia de un héroe, pero sin embargo, estaba bien hecha. Representaba un buen momento dramático y nunca se recreo en el sadismo, gracias al buen hacer de sus autores. A día de hoy la muerte de Gwen Stacy sera recordada como uno de los momentos mas trágicos del cómic superheroico.

¿Pero cuando empieza a darse el problema de la violencia de genero en todo esto? La muerte de Gwen Stacy funciono como buen momento dramático. Y lo malo es que cuando algo funciona muchos quieren repetirlo aunque no tengan ni tanto talento como los que lo llevaron a cabo y ni tantas intenciones artísticas sino mas bien monetarias.



Aunque aun habría algunos autores que recreasen la muerte de la novia del héroe como momento trágico (como Frank Miller con la muerte de Elektra a manos del peor enemigo de Daredevil, Bullseye o mismamente con la muerte de Supergirl, la prima de Superman en Crisis en Tierras Infinitas) a partir de los años 80 las cosas en este aspecto comenzarían a deteriorarse y serían en los 90 cuando llegasen a su punto mas bajo. Quizas uno de los casos mas discriminatorios fue el de la Capitana Marvel, Monica Rambeau, en Los Vengadores a finales de los 80 y que se saldo con la salida del escritor Roger Stern de Marvel. El escritor Mark Gruenwald (D.E.P.) era el editor de la franquicia de Los Vengadores le pidió a Stern si el Capitán América podía volver a ser el líder del grupo. Stern no puso problema pero Gruenwald le pidió que Rambeau tenía que quedar mal por un error cometido en una misión y que el Capitán América tomase las riendas del mando y le reprobase su cagada. No podía ser de otra forma. Stern no quiso saber nada de una decisión tan machista y decidió irse de la compañía. Si bien las malas lenguas decían que la idea de Gruenwald venía porque también era el escritor en ese momento del Capitán América y igual quería que su personaje estuviese en lo mas alto, el propio Stern diría años mas tarde que fue porque Los Vengadores estaban algo mal de ventas y había que relanzarlas, si bien es cierto que la idea del error sigue siendo bastante cuestionable.

Ese punto bajo, ese techo mas avergonzante fue con la muerte de Alex DeWitt, novia del tercer Green Lantern (o Linterna Verde), Kyle Rayner. En esta historia escrita por Ron Marz y dibujada por Ben Raab, el villano Mayor Fuerza dejaba un "mensaje" a Rainer matando a Alex y metiendo su cuerpo destrozado en la nevera.



 Esta horrible muestra de violencia hizo que la escritora de cómics de superheroes y creadora de las Aves de Presa entre otros, Gail Simeone, crease la excelente web "Women in Refrigerators" (Mujeres en Refrigeradores), que denunciaba la violencia de genero en el mundo del cómic, tanto física como psíquica como simbólica y con una lista de todos los casos de violencia de genero en el cómic de superheroes. La web levanto todo tipo de reacciones, tanto alabanzas a Simeone y sus socias por dar un paso al frente y denunciar estos hechos pero también criticas muy duras de fans y de colegas de profesión. Y es que desgraciadamente, el mundo del cómic, al igual que el de los videojuegos, sigue teniendo un componente fuertemente machista en el que hombres que llevan años en esto no aceptan que cada vez sea un mundo mas abierto y socialmente aceptado y desgraciadamente y recurren a las actuaciones mas terribles para que no le "trastoquen su hobby".



Logo de Women in Refrigerators.

Recientemente estuvo el caso de Jannelle Asselin, antigua editora de DC Comics la cual critico una polémica portada del dibujante Bret Booth del ultimo volumen de los Jóvenes Titanes. Lo que Asselin no contaba es que aparte de recibir criticas del propio Booth, Asselin empezó a recibir numerosos tweets de odio por parte de fans, los cuales hasta la llegaron a amenazar con violarla.


La portada de la discordia. 

Si, esto es horrible, vergonzoso, lamentable, una mierda... y mil calificativos mas que se os puedan ocurrir sobre la conducta de la raza humana. Por suerte, en el mundo del cómic superheroico hay bastantes ejemplos de colecciones protagonizadas por superheroinas fuertes: La Tormenta de Chris Claremont, la Hulka de John Byrne, la Jessica Jones de Bendis, la Wonder Woman de Azzarello... Tratados por autores y autoras que creen en la igualdad y no discriminan a la mujer ni con estereotipos ni con actos de violencia para endurecer el carácter del héroe. Obviamente la muerte es una parte importante de la narrativa y un recurso dramático pero siempre que se use con creatividad y no con ton ni son como un pulpo en un garaje. No demos pie y no mostremos también en el medio popular de forma gratuita conductas que son abominables y aberrantes en nuestra sociedad y seamos tolerantes con la igualdad ante todo.

1 comentario:

  1. Me ha encantado, Nacho y sobretodo me gusta cómo escribes además de que está muy muy bien documentado.

    Salu2.

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