"Ya veo que a ti estos siete años sí que te han tratado bien no como a mi ¿Eh, hijo de puta?" Dampe, el enterrador.
Por un lado en The Legend of Zelda: The Ocarina of Time, el mejor Zelda y uno de los mejores videojuegos de toda la historia, viajamos entre dos periodos de tiempo separados por un periodo de 7 años de diferencia. 7 años después en los que el principal villano de la saga, Ganondorf, consigue su objetivo y logra dominar Hyrule pero que es considerado un mal necesario ya que hasta mas adelante Link no puede conseguir ni la madurez ni el poder suficiente para lograr derrotarlo de forma definitiva. Ademas en determinados momentos podíamos alterar una misma zona en diferentes periodos de tiempo: Por ejemplo, entrando en una mazmorra de niño para poder conseguir un objeto que solo podremos usar de adulto en la misma mazmorra y poder seguir avanzando por ella de ese modo.
Por otro lado en la secuela directa de este mismo juego, The Legend of Zelda: Majora´s Mask. Aquí el tiempo (junto a las mascaras) sigue siendo el elemento central del juego: Tenemos que evitar una catástrofe antes de que pasen tres días. Cualquiera diría que es imposible pero para eso tenemos la Canción del Tiempo (que en el Ocarina of Time solo servía para quitar bloques enviándolos al futuro o al pasado respectivamente) que nos ayudara a viajar al pasado siempre que lo necesitemos (aunque claro, perderemos todas las rupias, flechas y demás munición como era de esperar al volver atrás en el tiempo) y a su vez la Canción del Tiempo Invertido, que ayuda a ralentizar el tiempo, canción necesaria porque hay mazmorras que sin ella y sin la Capucha de Conejo te quedas sin tiempo si o si.
La mayor fiesta del año y justo hay que evacuar la ciudad. Muchos jóvenes que querían ir al botellón en el Campo de Termina estarán destrozados.
Estos dos juego son para mi precisamente los dos mejores Zeldas que hay junto a Wind Waker (Majora´s Mask y Wind Waker, dos juegos infravaloradisimos, el primero por ir de tapado con Ocarina of Time y el segundo por las rajadas innecesarias al Cell Shading que luego menos mal acabaría siendo reivindicado) y una buena muestra. En su momento con 8-11 años cuando los jugué para Nintendo 64 me lo pase genial pero tampoco tuve la edad necesaria para comprender toda su magnitud. Ahora gracias a los remakes de 3DS puedo volver a disfrutarlos y revivir esos conceptos con mayor madurez. Lo que los hicieron grandes son su gran cumulo de virtudes jugables pero esa historia adictiva y ese concepto del tiempo son dos cosas en la que radica la genialidad de su éxito.


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