jueves, 26 de febrero de 2015

Zelda y los viajes en el tiempo.

Viendo El Ministerio del Tiempo el martes es innegable pensar cuanto le han dado los viajes en tiempo a la cultura. Y entre ellos a los videojuegos, incluso a los mas famosos. Podríamos decir que dejando de lado su aspecto de épica siempre hay un elemento de ciencia ficción en los Zelda. En Zelda: A Link to the Past y en Zelda: Twighlight Princess teníamos como elementos principales los viajes entre mundos alternativos o entre dimensiones. Zelda: Wind Waker y Zelda: Oracle of Seasons tenían la influencia de la naturaleza como elemento central.Realmente los Zeldas de Nintendo 64 podríamos considerarlos como los "Zeldas del tiempo" junto a Zelda: Oracle of Ages de Game Boy Color. Ambos tienen el tiempo como elemento central y lo tratan de dos maneras distintas. Grandes ejemplos de como la épica y la fantasía pueden ir de la mano con la ciencia.


"Ya veo que a ti estos siete años sí que te han tratado bien no como a mi ¿Eh, hijo de puta?" Dampe, el enterrador.

Por un lado en The Legend of Zelda: The Ocarina of Time, el mejor Zelda y uno de los mejores videojuegos de toda la historia, viajamos entre dos periodos de tiempo separados por un periodo de 7 años de diferencia. 7 años después en los que el principal villano de la saga, Ganondorf, consigue su objetivo y logra dominar Hyrule pero que es considerado un mal necesario ya que hasta mas adelante Link no puede conseguir ni la madurez ni el poder suficiente para lograr derrotarlo de forma definitiva. Ademas en determinados momentos podíamos alterar una misma zona en diferentes periodos de tiempo: Por ejemplo, entrando en una mazmorra de niño para poder conseguir un objeto que solo podremos usar de adulto en la misma mazmorra y poder seguir avanzando por ella de ese modo.

Por otro lado en la secuela directa de este mismo juego, The Legend of Zelda: Majora´s Mask. Aquí el tiempo (junto a las mascaras) sigue siendo el elemento central del juego: Tenemos que evitar una catástrofe antes de que pasen tres días. Cualquiera diría que es imposible pero para eso tenemos la Canción del Tiempo (que en el Ocarina of Time solo servía para quitar bloques enviándolos al futuro o al pasado respectivamente) que nos ayudara a viajar al pasado siempre que lo necesitemos (aunque claro, perderemos todas las rupias, flechas y demás munición como era de esperar al volver atrás en el tiempo) y a su vez la Canción del Tiempo Invertido, que ayuda a ralentizar el tiempo, canción necesaria porque hay mazmorras que sin ella y sin la Capucha de Conejo te quedas sin tiempo si o si.


La mayor fiesta del año y justo hay que evacuar la ciudad. Muchos jóvenes que querían ir al botellón en el Campo de Termina estarán destrozados.

Estos dos juego son para mi precisamente los dos mejores Zeldas que hay junto a Wind Waker (Majora´s Mask y Wind Waker, dos juegos infravaloradisimos, el primero por ir de tapado con Ocarina of Time y el segundo por las rajadas innecesarias al Cell Shading que luego menos mal acabaría siendo reivindicado) y una buena muestra. En su momento con 8-11 años cuando los jugué para Nintendo 64 me lo pase genial pero tampoco tuve la edad necesaria para comprender toda su magnitud. Ahora gracias a los remakes de 3DS puedo volver a disfrutarlos y revivir esos conceptos con mayor madurez. Lo que los hicieron grandes son su gran cumulo de virtudes jugables pero esa historia adictiva y ese concepto del tiempo son dos cosas en la que radica la genialidad de su éxito.

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