Hoy que estamos en el último día de la primera Fiesta del
Cine del 2.014 y que estamos a dos semanas de que se acabe la promoción de los
Miércoles al Cine creo que queda constatado que a la gente le gusta ir al cine
a precios populares. Lo que servidor se pregunta es: Si lo de los miércoles al
cine por 3,70 triunfa… ¿Qué necesidad hay de quitarlo?
Después de la gran respuesta que ha tenido este debería haberse impuesto como un modelo a
seguir, no solo para “llenar las arcas” durante tres meses.
Nuestro Ministerio de Cultura actual que como no, parece que
tiene como cruzada personal desangrar la cultura, ha ido imponiendo más
recortes. El cine debería ser un producto para que lo consuma todo el mundo, es
cine es arte, es un modo de vida… No debería ser un producto de lujo cuya
experiencia combinada con palomitas y bebida te haga dejarte casi 15 euros en
asistir.
Esta Fiesta del Cine actual como no, ha vuelto a arrasar en
taquilla y en colas y madre mía, la recaudación que ha debido de hacer “Ocho
Apellidos Vascos” por el cine español no debe de ser ni medio normal (si bien
es cierto que no he visto colas kilométricas como las de la última Fiesta del
Cine, me imagino porque habrá coincidido que aparte de “Capitán América y el
Soldado de Invierno y la ya mencionada “Ocho Apellidos Vascos”… no hay una
cartelera demasiado atractiva; Enemy tuvo una distribución ínfima en nuestro
país y Kamikaze puede que no sea del gusto de todos). Recuerdo que en la anterior en los Cinesa
había una cola que llegaba hasta las escaleras mecánicas del piso de abajo. Ahí
lo dejo.
Hay que agradecer el papel de las cadenas de cines en las
promociones como Cinesa o Yelmo Cineplex, que por ejemplo, en sus respectivas
webs puedes descargarte un vale para poder ir al cine por 4,90 o en Cinesa
también a mayores ver una peli en 3D por un euro más, lo cual compensa más, ya
que dejarte 3 euros más de entrada por ver en la mayoría de los casos un 3D de
post-producción de baratillo fue la estafa más de moda y más especulativa del
cine en los últimos años.
De nuevo, profundizando en las cuestiones más
“gastronómicas” habría que resaltar que ahora a los taquilleros ya les da igual
que la gente se traiga comida y bebida de afuera cuando hace cinco años te
hacían hasta un tacto rectal para comprobar si tenías algo escondido; y es que
es normal que ya se vea como algo completamente normal, ya que los precios de
las palomitas y las bebidas es desorbitado. Un combo de palomitas y bebida
grande te vale la friolera de 6 euros cuando debería valerte la mitad o poco
más de eso. Si fuesen listos no inflarían tanto los precios.
En definitiva, todos tendríamos el derecho de asistir al
cine por un precio asequible. 5 euros a mí me parecería un precio perfecto; ni
muy barato ni muy caro. A su vez deberían potenciar los precios de los viernes
y los sábados, son los días en los que más gente va al cine y por tanto
deberían hacerse promociones esos días. Y ya veríais como las taquillas se
llenan.



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