Todd McFarlane ya gozaba las mieles del éxito cuando empezó la década de los 90. The Amazing Spider-Man, la colección que el dibujaba junto a David Michelinie a los guiones, vendía muchísimas copias. Sin embargo, notaba que las ideas plasmadas en los guiones de Michelinie chocaban con la perspectiva que le quería dar a la historia y tenia el suficiente respeto por Michelinie como para no fastidiarle los guiones interfiriendo en ellos. Entonces Todd lo tenia claro, hablo con su amigo y editor de la franquicia de Spider-Man y sus tres colecciones en ese momento (The Amazing Spider-Man, The Spectacular Spider-Man y Web of Spider-Man), Jim Salicrup y dijo que quería dar el siguiente paso como autor: Escribir. Y es mas, quería escribir con total libertad por lo que quería su propia colección. Marvel no era tonta y no podía perder a uno de sus talentos que generaban mas dinero y así fue. La serie se llamo simplemente Spider-Man y como se cabría esperar vendió muchísimo, en concreto la friolera de 2,5 millones de copias, aunque claro, el primer numero tenia una burrada de portadas alternativas y en un claro acto especulativo pues los mas coleccionistas se compraban el mismo numero pero con una portada distinta.
Algunas de las diferentes portadas del Spider-Man 1: La de arriba "dorada", la de en medio "metalizada" y la ultima, la básica.
Si bien sus 15 números en Spider-Man fueron (junto a los primeros números de Spawn) los cómics mejor dibujados que ha hecho en McFarlane en su carrera, estaba completamente desatado y concibió su colección como "Una pasarela de monstruos uno detrás de otro" y la verdad viendo los villanos que escogia razón no le faltaba pero otra cosa era lo de escribir. Según gente de Marvel en aquella época, McFarlane solo escribía una frase por pagina rollo "Pagina 13: Spider-Man esta balanceándose por Nueva York", "Pagina 14: El Lagarto ataca a Spider-Man"... Y así hasta 24 frases. Vale que se dibujaba el mismo pero muy detallado todo ¿No?
Salicrup volvería a ser el editor de Todd en esta nueva andadura, que comenzaría con una saga de 5 números de nombre "Tormento". Era una saga en la que el Lagarto era el villano principal junto a Calipso, la bruja vudú amante de Kraven el Cazador. ¿Cual era el problema? Pues que Todd McFarlane no se molestaba en documentarse sobre la continuidad o sobre el estado de los personajes a la hora de usarlos. McFarlane ya había dibujado al Lagarto cuando dibujaba The Amazing Spider-Man junto a Michelinie pero en esta historia destacaba que el Lagarto no decía ni una sola palabra, lo cual chirrió a los fans mas clásicos de la criatura. McFarlane se defendió diciendo que odiaba el "seseo" del personaje (hablaba a lo "Sssssssspider-Man, te odio y te voy a hacer ssssssssufrir") y que le parecía ridículo que hablase. Lo mismo iria por Calipso que aunque fuese Calipso como en toda la historia se menciona su nombre pues igual McFarlane la escribió como una amante random cualquiera. A mayores la critica decía que la saga estaba estirada como un chicle y con excesivos cuadros de texto narrativos que marcarían el resto de cómics de McFarlane en su carrera.
A veces el Spider-Man de McFarlane casi era también como una versión oscura de Marvel Team-Up. En los 15 números de su etapa hay 3, en dos números Spider-Man hace equipo con el segundo Motorista Fantasma, el de los 90, Danny Ketch para enfrentarse al tercer Duende, Jason Macendale, que ahora era un duende de verdad. McFarlane quería usar en esta historia al Duende Verde y que fuese un duende de verdad pero J.M DeMatteis lo estaba ya usando en su etapa en The Spectacular Spider-Man y no tenia la menor intención de cedérselo al autor. Salicrup vio que el Duende estaba desocupado y que en la previa etapa de The Spectacular Spider-Man de Gerry Conway en el mítico crossover "Inferno", el Duende le vendió su alma al demonio N´Astirth para obtener mas poder, así que le dijo a McFarlane que podría partir de aquello para hacer su historia. Aquí el enfoque del villano cambio, pasando a ser que su parte demoníaca se apodero de el y se confesaba como un villano que mataba a los pecadores (es decir, a todos los humanos menos a los niños), algo que si bien posteriores autores no lo usaron en el propio Duende, el enfoque gusto suficientemente en Marvel para que el Duende perdiese su parte demoníaca y así crear a un nuevo villano llamado el Demoduende, que proseguiría con su misión divina. De todas formas, poca andadura tuvo ya que moriría después.
La mayor controversia de la etapa de McFarlane en su serie, Spider-Man, fue en la saga "Percepciones". Esta saga de 5 números y que era otro team-up, con Lobezno y un Wendigo (esa bestia mítica de los bosques canadienses) trajo mucha polémica y la ira de asociaciones de padre y la retirada del cómic de las librerías de supermercados y grandes superficies ¿Por que? Porque trataba el tema de asesinato de niños y encima en un lugar menos explicito, la pedofilia. McFarlane se enfurecía ante todo esto, a el le daban igual el departamento de ventas y lo políticamente correcto, el solo quería pasárselo teta haciendo los cómics sin que nadie le pusiera un filtro. La historia dicho sea de paso, me parece la peor de McFarlane, básicamente se podría resumir en 5 números de Spidey y Lobezno en Canada divagando sin llegar a ninguna parte. Cabe destacar que fue en esta saga cuando después de mas de 10 años, cuando por obra y gracia de Todd, Lobezno volvería a vestir su traje azul y amarillo, diseñado inicialmente por John Romita y luego con retoques de Dave Cockrum, después de destrozar a jirones su traje amarillo y marrón diseñado por John Byrne. El traje azul y amarillo fue algo que le gusto a uno de los amigos de McFarlane y dibujante de también su propia colección X-Men, después de una exitosa etapa en la serie madre de los mutantes, The Uncanny X-Men. Su nombre era Jim Lee y desde entonces el traje amarillo y azul volvió y para quedarse (salvo en la colección Lobezno: Origenes de Daniel Way, en la cual Lobezno volvería a vestir su traje amarillo y marrón como recuerdo de su pasado y en una saga de 3 números bastante reciente de la colección Salvaje Lobezno escrito por Zeb Wells y dibujado por Joe Madureira).
La siguiente saga de McFarlane era un caso curioso, ya que era la vuelta al traje que el mismo había rechazado cuando estaba dibujando The Amazing Spider-Man, el traje negro. En este caso el trepamuros se lo ponia para infiltrarse en las alcantarillas y investigar un caso que envolvía a Michael Morbius, en una historia que suponía el regreso del Vampiro Viviente, el cual era el líder de una comuna de morlocks (los mutados que viven en las alcantarillas). Esto era claramente destacable ya que Morbius llevaba bastantes años en el olvido hasta que a McFarlane se le dio por rescatarlo y a partir de entonces ya se convirtió en un habitual de los años 90 llegando hasta tener sus propias miniseries o series regulares (sin exito). Serie otro personaje de la larga lista que acabarían pasándose al bando de los anti-heroes (como Veneno).
Para finalizar llega el ultimo numero de Spider-Man de McFarlane, el 16 (el 15 era un fill-in de Erik Larsen, que seria el próximo autor regular de la serie) llego el suceso que haría dejar a Todd McFarlane la colección. Para ponernos en situación, Jim Salicrup dejaría la franquicia arácnida y su sucesor como editor seria Danny Fingeroth, con el que McFarlane no tenia relación alguna, no como toda la historia previa con Salicrup. McFarlane estaba entonces realizando un crossover con X-Force, la serie escrita y guionizada (aunque con diálogos de Fabian Nicieza) por su amigo ROB! Liefeld. En su numero del crossover, McFarlane mostraba como el miembro de X-Force, Estrella Rota, dejaba tuerto al Juggernaut, el villano de la función, con su espada y de manera bastante gráfica según su guión. Fingeroth no lo iba a consentir en una colección para todos los públicos así que le mando que retocase la escena. McFarlane acepto pero ya estaba harto de rendir cuentas y menos a alguien que no conocía de nada, no como a Salicrup así que dijo que ya no aguantaba mas. Dejo Marvel y tomo la decisión de formar su propia empresa. Y el resto es historia...
La escena de la discordia...
Lo malo de esto es que nos quedamos sin otra saga planeada por McFarlane, una con Veneno como villano y que nos perderíamos su enfoque del Simbionte. La etapa de McFarlane no sera de las mejores de Spider-Man pero sera el recuerdo de un autor que dejo claramente su huella en el trepamuros y su imagen en los años 90.







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